DeShaun Watson

Watson

BIO

Quarterback
Clemson
Junior
6-2
221 lb
1ª Ronda
RECONOCIMIENTOS
  • CFP national champion (2016)
  • ACC champion (2015, 2016)
  • Johnny Unitas Golden Arm Award (2016)
  • Davey O’Brien Award (2015, 2016)
  • Manning Award (2015, 2016)
  • ACC Player of the Year (2015)
  • ACC Offensive Player of the Year (2015)
  • First-team All-ACC (2015)
  • Second-team All-ACC (2016)
  • USA Today High School All-American (2013)

Análisis

PROS
  • Comprensión del juego pre-snap extraordinaria
  • Dominio del juego intermedio
  • Anticipación en los lanzamientos
  • Sabe desarrollar química con sus receptores
  • Intangibles
CONS
  • Falta de zip en pases veloces
  • Le cuesta identificar defensores underneath
  • Release algo extraño
  • Atleticismo no tan bueno como parece
  • Muy bien acompañado

Resumen

DeShaun Watson es un jugador que no necesita presentación, a poco que uno haya seguido el college football o el proceso pre-draft de estos últimos meses sabrá que Watson es quizá el nombre propio más importante en presentarse al draft este año. Watson es el mayor responsable de que Clemson sea el vigente campeón del college football, liderando su ataque justo cuando parecía que pintaban no tan bien (tras la marcha de Chad Morris) y convirtiéndose así en uno de los quarterbacks más relevantes de los últimos años en la NCAA, por no decir el más relevante. Después de llevar a su equipo a lo más alto y no quedarle nada más por demostrar en college, Watson afronta este draft con la expectativa de ser uno de los primeros jugadores en ser elegidos.

Lo que más destaca de DeShaun Watson es sin duda su capacidad de leer el juego antes del snap. Antes de que el balón se ponga en movimiento Watson es capaz de identificar el matchup entre atacante y defensor más favorable para luego poderlo explotar en la jugada y, en caso de no encontrarlo a partir de la jugada base, puede también generarlo mediante motions o audibles. Esto, que a priori puede no parecer mucho, supone una gran ventaja para Watson y para el ataque en general puesto que en función de estas lecturas el ataque es capaz de funcionar de una manera muy cómoda, a base de pases aparentemente sencillos en los que el receptor suele tener mucha ventaja para recibir el balón. En caso de no ser así, si esquemáticamente no se consigue generar esta ventaja pre-snap, Watson sigue completando pases y moviendo las cadenas gracias a su buena precisión en el juego intermedio y a la enorme confianza que tiene en sus receptores. Muestra de ello son sus pases back-shoulder (que son francamente impresionantes) o sus balones divididos que realmente no son tales, es decir, esas jugadas en las que identifica un matchup favorable en tamaño (algo que suele encontrar en Williams, Cain e incluso Leggett) y coloca el balón donde su receptor tiene más opciones de ganarle la partida al jugador que le está cubriendo. Todas estas características se ven reflejadas en su extraordinaria capacidad de jugar en un rango de 0 a 20 yardas, conectando siempre con el receptor más adecuado gracias a su buena toma de decisiones e incluso mostrando mucha anticipación y lanzando incluso antes de que su receptor haya hecho el corte, una muestra más de su conocimiento de lo que está pasando y tiene que pasar en el campo. Además, no por dominar el juego intermedio Watson descuida las otras facetas del juego; Watson es un pasador capaz de conectar ocasionalmente en largo si algún receptor gana la espalda del receptor y también puede generar yardas corriendo si no ve claro el pase, aunque en este último sentido conviene no ser excesivamente optimista porque no estamos hablando de un quarterback corredor super atlético sino de un pasador que, por piernas y visión, tiene la opción de ganar yardas terrestres.

Por otra parte, Watson también tiene un par de defectos importantes como pasador que haría bien en mejorar si quiere triunfar en la NFL. El más importante es que le cuesta identificar defensores underneath (es decir, jugadores que no están en el punto de recepción sino que están por delante, en la trayectoria del balón), lo que hace que haya pases en los que el receptor está realmente solo pero que al ir muy planos puedan ser desviados o incluso interceptados. En este sentido, es posible que coordinadores defensivos creativos especialistas en defensas zonales puedan crearle problemas. Además, en ocasiones abusa demasiado de su capacidad de anticipar cuando y se echa de menos algo más de velocidad en lanzamientos cortos, algo que alguna intercepción innecesaria más. También se le ha achacado que siempre ha estado acompañado de jugadores de gran calidad pero viendo el stock de draft de sus compañeros de ataque conviene preguntarse si no ha sido precisamente Watson quien les ha hecho mejores a ellos, especialmente si se tiene en cuenta lo bien que hizo funcionar al ataque de Clemson durante toda la temporada 2015 a pesar de la lesión de Mike Williams.

En resumen, Watson es un quarterback más que solvente al que no le va a costar mover las cadenas en la NFL, especialmente si es capaz de imponer su extraordinario conocimiento del juego por encima de los planteamientos defensivos que se pueda encontrar a partir del año que viene. Si a eso le añadimos sus características como pasador y como corredor así como sus extraordinarios intangibles (liderazgo, ética de trabajo, gen ganador), nos queda un prospecto muy apetecible para liderar una franquícia con el rumbo algo perdido y darle un giro de 180 grados a su ataque. Cierto que quizá no encaje en la mentalidad de todos los entrenadores de la liga pero, en un sistema que aproveche al máximo sus virtudes, Watson no debería tardar en convertirse en uno de los quarterbacks más destacados de la NFL.

Comparación NFL

Marcus Mariota // QB // Tennessee Titans

Highlights


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