Raekwon McMillan

RaekwonMcmillan

BIO

Linebacker
Ohio State
Junior
6-2
240 lb
2ª Ronda
RECONOCIMIENTOS
  • First Team All-Big Ten 2016
  • Butkus Award 2013 (high school)

Análisis

PROS
  • Tamaño prototípico
  • Linebacker fuerte y muy móvil
  • Placador duro y seguro
  • Bueno en cobertura
  • Motor e intangibles
CONS
  • Ángulos mejorables
  • Más interesado en golpear que en hacer la jugada
  • Dubitativo en la reacción al snap
  • Engañable en ocasiones con fakes
  • Menos protagonista de lo esperado

Resumen

Cuando el año pasado jugadores como Joey Bosa, Darron Lee, Vonn Bell o Eli Apple dejaron Ohio State para irse a la NFL todo parecía indicar que dejaban la defensa de los Buckeyes en manos de Raekwon McMillan, un linebacker que debía convertirse en el referente indiscutible de la unidad. A día de hoy la realidad es algo distinta; aunque McMillan ha cumplido perfectamente con lo que se esperaba de él como jugador, la aparición de talentos jóvenes como Lattimore o Hooker (entre otros) le ha dejado en un plano algo más discreto, algo que sin duda se está notando en un proceso pre-draft en el que se está hablando de él mucho menos de lo esperado. Pero, como es habitual, la calidad de un jugador no la dictamina el hype sino su rendimiento, y en McMillan encontramos un jugador más que interesante.

Desde el punto de vista puramente físico McMillan es prácticamente el linebacker perfecto. Su combinación de tamaño, velocidad y fuerza es exactamente lo que se pide a un defensor de segundo nivel en la NFL, siendo un jugador que tiene condiciones para desenvolverse bien tanto dentro de la caja como fuera de ella, pero probablemente sólo se pueda decir que “tiene condiciones” porque su manera de jugar no le hace brillar con luz propia. McMillan es un jugador muy móvil, capaz de llegar a la sideline en carreras exteriores sin muchos problemas y que usa su motor y atleticismo para perseguir al portador del balón las yardas que sean necesarias. Además, cuando llega al placaje es agresivo pero seguro al realizarlo, algo que limita el impacto del juego de carrera rival y sin duda condiciona al corredor si tiene que encontrárselo cara a cara de forma repetida. Aprovechando estas virtudes, una de las situaciones en las que más destaca McMillan es en el rol de QB spy puesto que no tiene muchos problemas en seguir al quarterback rival y limitar sus yardas de carrera. Pero el problema en McMillan es precisamente este, puede brillar en jugadas claras como hacer el spy de un QB pero cuando entran más factores su manera de procesar la jugada es distinto y le convierte en un jugador con bastante menos influencia de la deseada en el juego de carrera. Por lo general, McMillan reacciona sin mucha agresividad al snap, lo que le impide realizar muchas jugadas de impacto en el juego de carrera puesto que sus compañeros llegan antes que él y, por otra parte, sus ángulos no suelen ser los más óptimos a veces entra demasiado en la caja y se ve atrapado en el tráfico, lo que también le pone en mala posición para hacer el placaje. La combinación de estos dos factores hacen que McMillan sea un jugador que limpia más jugadas de carrera de las que para, es decir, que suele conseguir más placajes asistidos que placajes en solitario (49 en solitario por 53 asistidos en 2016). Además, a veces parece un jugador más interesado en golpear y redirigir al corredor que en pararle, y es que muchas veces se le ve chafar un bloqueo rival en vez de buscar penetrar en el gap para realizar el placaje. Así pues, a pesar de su físico privilegiado McMillan es un jugador que contra la carrera suele mantener un rol secundario, comiéndose bloqueos para que otros puedan realizar el placaje y ayudando al equipo a limitar las yardas después del contacto inicial. Es cierto que este rol no está mal de por sí, seguro que el equipo lo agradece mucho, pero sin duda choca que alguien con sus capacidades atléticas no juegue un papel más protagonista dentro de esa defensa.

En el juego de pase en McMillan encontramos a un linebacker más que correcto. Es versátil, siendo capaz tanto de entrar al blitz como de caer en cobertura, y aunque lo cierto es que se desenvuelve moderadamente bien en ambas situaciones donde más destaca es en cobertura. En la defensa al hombre es un jugador que puede cubrir a la gran mayoría de tight ends y corredores y salir victorioso en el emparejamiento mientras que en zona es algo más irregular: en algunas ocasiones parece algo perdido o da algún paso en falso engañado por un playaction pero lo más habitual es verle caer con naturalidad e incluso mostrar ball skills deflectando pases. Si encuentra algo más de consistencia en este último aspecto, es un linebacker que debería poderse mantener los tres downs en el campo.

En resumen, podemos decir que McMillan es un líder, un jugador que mantiene al resto de jugadores motivados y enchufados y un trabajador como pocos, pero sobre el césped tiene un rol de actor secundario. ¿Es eso algo necesariamente malo? Por supuesto que no, de hecho es algo más bueno que malo. Simplemente hay que ser conscientes de que McMillan es un jugador que siempre estará ahí para limpiar una jugada de carrera, para deflectar un balón en un pase rápido o para comerse los bloqueos rivales si la DL no hace ese trabajo, pero que muy difícilmente hará que una defensa entera dé un giro de 180 grados sólo con ponerle sobre el campo.

Comparación NFL

Daryl Smith // LB // Tampa Bay Buccaneers

Highlights


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